viernes, 2 de agosto de 2013





 
 
Y en el alma se esconden....tantas cosas, que a poco que buceáramos en ella nos desconoceríamos.
Hacemos tantas concesiones diarias, que casi olvidamos que tenemos un alma llena de...

No hablo de la personalidad.... el alma está libre de circunstancias,
No hablo de la identidad.... el alma no se basa en los límites de un cuerpo...

Si tuviéramos que definirla, algo casi imposible, sólo nos acercaríamos a nombrarla en lo poco que sabemos de ella.... es como ese conjunto de sensaciones que surgen de nuestro interior, y que racionalmente no coincide con nuestra forma de pensar.

Como si tuviera vida propia,
como si su voz hablara todas las lenguas,
como si su fuerza emanara de otros lugares.

Casi como si no fuera yo, siendo más yo que nunca.

Y cuando la siento dentro de mí,
porque a veces no lo está....
me recuerda que estoy viva, más allá de cualquier circunstancia;
me muestra mis ilusiones más allá de mis peros,
me arrastra hacia mis profundidades buscando ese lugar donde regenerarme,
y cuando por fin lo encuentro, vuelvo a nacer.
Tanto y tanto,
que me cuesta recordar dónde me había quedado la última vez que me creía viva.

Pero por qué no recurro a ella con más asiduidad?
Por qué siempre la dejo como último recurso?
En qué momento creí que mi intelectualidad solucionaría los encuentros con mis propios sentires?

Creo que a veces es porque le tengo miedo.
De que me diga más cosas de las que puedo comprender,
de que me descubra una persona que yo creí conocer y resulta que soy una yo desconocida para mí.

Y por qué tanta diferencia?
Porque si no, ya habitaría en una estrella...
porque ya me hubiera perdido en el mar...
porque si no, me hubiera quedado en un castillo de arena,
con caracolas de companía...

Y tal vez hoy comprendo la necesidad de acercarnos un poco más a nuestra alma...
y dejar de ser dos... para ser una.
Porque no se pueden ser más que uno.

Y el Uno.... es Dios.
Será que Dios ha dejado algo de él en nuestra alma?

Yo creo que sí...
porque cuando estoy con ella....
lo siento a Él.

Y capaz es Ella... y es Alma....

Cuando más la siento.... más me siento...
y al sentir Siento....
Te siento a ti...
y también al otro...
y al que no conozco...
al que está lejos...
y a aquella que nunca conoceré.

Me gusta pensar que cuando conectamos con el Alma,
nos conectamos todos a la vez,
Me gusta sentir, que cuando hablamos desde el Alma,
habla Dios por mí y por tí.
Me gusta contar, historias desde el Alma
porque aunque no existan en tí... siempre laten en mí.