Pretendo aportar pensamientos en voz alta, que sirvan de reflexión, de meditación, o al menos... de recuerdo.
viernes, 24 de agosto de 2018
SINCRONÍAS
Estructuras abiertas,
eternas receptoras de vida y esperanza,
así la vida se cimbrea en tu ser
depositando la belleza de la custodia
la bravura de la fuerza creadora.
Si tan sólo fueras consciente desde dónde viene tu infinita ternura,
sabrías que es de tu premura la impetuosidad de la dulzura.
Entre tanta y tanta locura, nada más que tus manos para aliviar la tortura
de sentir la soledad abrazar tu cintura y ser fantasmas de la piel y su texturas.
Deshabitados los que pretenden percibir claridad en los albores de sus angosturas
ya que son los impulsos de sus latidos los que arrastran para romper las armaduras
de enormes murallas, herméticas construcciones con aisladas cerraduras
que ponen como defensa de lo que sólo es una inmensa hermosura.
El ser constantemente sostenidos por una sincronía sin cordura
que nos libera de tanta lógica, neurosis, programas y ataduras,
como si fuera una especie de magia que nos contagia de solturas
volando cada vez más cerca del amor, sus coincidencias y sus locuras.
TU MIEDO
Si supieras que entiendo tu miedo,
no porque yo lo haya vivido,
si no, porque todos,
un poco más cerca o un poco más lejos
tenemos miedos.
Y si me conecto con mi sentir,
puedo sentirte.
En este entramado de vida, todos somos uno.
Por eso, cuando quiero llegar a ti,
me fundo en mi.
Y desde mí, es el único lugar donde puedo ir hacia ti.
Porque si pierdo mi eje, mi centro, mi lugar de poder,
no puedo ayudarte a que te alivies,
no puedo acompañarte en tu proceso de reparación.
Y es muy sencillo contactar con alguien desde ese lugar de cercanía,
de afinidad, de igual vibración.
Pero si queremos entrar en una vía de servicio, entonces no podemos limitar nuestra presencia a nuestro agrado.
Debemos tener la libertad de acceder a cualquier corazón que así lo requiera.
Y para ello, debemos estar muy unidos a nuestra esencia, a lo que somos en lo más puro.
Y diluir, lo más posible, nuestro ego, nuestras recelos y nuestras traiciones.
Para que no sea éste el camino que contacte contigo, si no, que pueda estar desde mi corazón, y no desde mi deseo.
Porque la libertad la obtengo cuando no pretendo...
porque me esclavizo en el mismo instante en que pienso qué me gustaría que pasase.
Pero si te dejo ser,
pero si me dejo ser,
puedo llegar a ti sin cargas, ni sugestiones, ni condicionamientos.
Y sobretodo... puedo sentir
que tu miedo...
es el mío.
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