Un no...
Y aunque me gusta más decir sí, hoy te digo no.
No a los juegos que juegas cuando juegas conmigo sin mí.
No a tus ojos brillantes que dicen latir al compás de un sueño donde no hay lunas.
No a tus palabras que no saben decir lo que se siente cuando un instante despiertas encadenado.
Un no... a tus ausencias disfrazadas de telones que nunca se abrirán.
Hoy te digo No,
para dar final a una obra inconclusa,
para aplaudir después del concierto sin músicos,
para permitir que el director escoja otro guión.
Hoy te digo No,
porque esperaba tu Sí,
y he aprendido que los Sis salen del alma
no de los pensamientos...
que se mueven en el aire, como plumas al viento,
que son fuertes como rocas, cuando llegan las olas,
que la vida no los quita, cuando llega la muerte.
Qué suerte que existe el No,
porque es quien permite la esperanza de un nuevo Si.
Es ese rumbo que vira mi corazón,
en la búsqueda de algún valiente Si que se mantenga brillando,
a pesar de los años y el paso del sol,
a pesar de las tristezas y de los desamores,
a pesar de que ya no quede ni un girasol.
Mi sí, una vez amó, y tuvo esperanzas,
hasta que el verdadero futuro cayó del Cielo.
un camino alfombrado de alabanzas,
al amor de Él, que es el verdadero.

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