lunes, 25 de marzo de 2013

PECA...DOS







Y por qué no está la Mentira dentro de los Pecados Capitales?

Así, sin anestesia... es una pregunta que me surge de improviso...
Y sin relación a nada en especial... una neurona se despertó curiosa... y me alerta sobre ese pequeño gran detalle...

Debe ser tanta santidad en los informativos y medios de comunicación en general, que han despertado en mí esa necesidad de profundizar entorno a las creencias cristianas...

Será Semana Santa...

Serán tantas cosas...

Más todo me lleva a preguntarme eso... por qué no es catigada la mentira?
Será que no la consideran un pecado?

Es que nos han machacado tanto con la pureza del espíritu... que se les olvidó mencionarla?
Habrá quienes me digan que es porque el día que se redactaron los siete (qué número eh) pecados capitales, no existía la mentira...

Bah... si es más vieja que el Diablo!... Si no, preguntarle a Silvio Rodriguez...

Y ya pensando en profundidad al respecto... me doy cuenta de algo que me pone los pelos de punta... a la mentira la asocian con la piedad!!!

"Las mentiras piadosas"...

Claro, no existe la "gula piadosa", "soberbia piadosa", "el orgullo piadoso", "la lujuria piadosa"... etc, etc, etc... no, no existen... sólo se asocia la mentira a la piedad...

Y Piedad viene de Dios...
Es una cualidad del espíritu... es Dios quién derrama su Piedad a la humanidad, para que entre nosotros la ejerzamos...

Vaya!

O sea... la mentira viene de Dios????

O será que la humanidad se ha colocado en el papel de dios, y por eso coloca una cualidad divina a un acto humano?

Obviamente esto es mucho más profundo y no lo resolveré en un sólo artículo... pero sí deduzco una serie de cosas que subo a la "red" para que alguien más piense conmigo.

La mentira tiene un antónimo... que no es LA VERDAD... es tú verdad. Porque LA VERDAD es una sóla... y esa es de Dios.
Tú verdad es el ejercicio de la sinceridad, el ejercicio y el testimonio de tu autenticidad... la evidencia de tu propia identidad, la espontaneidad de tus emociones... la libertad de tu expresión.
Esa es tú verdad...
Esa es mí verdad...

Pero eso no significa que sea LA VERDAD para todos.
De ahí que la mentira sea tan dramática... ya que cuando mientes... SÓLO TE MIENTES A TI.

Y digo yo... eso no es pecado triple mortal???!!!

Mentirse es anularse.
Mentirse es aniquilarse.
Mentirse es suicidarse.

Sí... así de tajante.

Cuando la humanidad se separó de su vínculo diario con lo INVISIBLE, con lo DIVINO, con DIOS; quedó desconectada de su propio sentir. Tuvo que buscarse una razón y una referencia para realizarse.
Esa realización quedó encerrada en un parámetro de comportamiento igualitario...
y de ahí, que cada uno, tenga que mentir... para poder encajar en un modelo que no necesariamente era para todos.

Por eso no se castiga!!!

Porque si todos somos sinceros... no habría patrón de referencia que pudiera limitarnos...
Seríamos libres, alegres, realizados, comunicativos, soñadores, saltimbanquis... yo que sé... pero seríamos fueguitos de pasión por vivir.

Y obviamente haríamos siempre lo que siéntamos.

Lo más grave es, que con cada falta de sinceridad que se ejerce, más abismal se hace el vínculo diario con lo Divino... porque la comunicación no es corporal... ese vínculo diario es SENTIDO... de sentires, de espíritu.

Y el ser se desdobla.

Por un lado su cuerpo... por otro lado su espíritu....
Una dualidad permanente que para peor no se pone de acuerdo.

Por un lado lo que pienso... por otro lado lo que siento... y eso no se castiga!!

Claro, al ser duales nosotros mismos... dejamos de necesitar al otro.
No necesitamos a nadie... y nos convertimos en "INDEPENDIENTES"... ja!

Habría que cambiar la palabra y decir..."SÓLO PENDIENTE DE MÍ", que no es lo mismo.

Y fíjense... todo este rollo para decir que, la mentira... la falta de sinceridad, la anulación permanente de mi expresión y de mi sentir, me llevan a no poder fundirme con nadie.

Porque estoy tan peleado conmigo, que soy incapaz de tener paz con otro.
Y mucho menos Amor...

La mentira perjudica seriamente mi cuerpo de Amor... mi expresión de Amor...

Y esto que tiene que ver con Dios? TODO.

Muy simple. Verán.

Cuando un Ser es auténtico, está fundido consigo mismo, que es lo mismo que decir, está fundido con la divinidad que habita en él.
Hace y realiza lo que siente, lo que late su corazón.
Su corazón es territorio de lo inexplicable, de lo misterioso, de Dios.
No entra en razones, ni lógicas, no tiene pegas, ni miedo, no se detiene, sigue... y sobre todo... confía.
Como si tuviera Fe...
Como si supiera de Dios...
Como si hablara de Sagradas Escrituras...

Así... sin cómo.

Y si en este plano hemos venido en dos versiones... algo querrá decir!
Sí, versión mujer, versión hombre.

Lo dejo ahí como curiosidad de cada uno...

Pero dos versiones... que son sinceras y auténticas... que realizan lo que sienten... no les queda otra opción de AMAR-SE.... SER... AMOR.

Probablemente cuando SE AMA a otro SER.. se SIENTE a DIOS...
Probablemente DIOS... nos AMA de a DOS.
Probablemente por eso... decimos...EN AMOR A DOS.

Prometo seguir pensando en esto... pero de momento... sean SINCEROS... permítanse SENTIRSE... y déjense encontrar por ese OTRO... que encaja justo en cada uno... para a través del AMOR...llegar a DIOS.

Qué suerte...
mi puzzle él,
ya lo armó.



miércoles, 20 de marzo de 2013


En las mudanzas es cuando se hace conciente de todas las cosas que tiene.
Tantos recuerdos... tantos apegos... tantos papeles...tantos estigmas.
Y pensar que sólo son "cosas"... que se van juntando... y que han ido formando mi personalidad.
 
Qué horror es darse cuenta de que la personalidad de uno se basa en las cosas que ha ido guardando...
desde la camiseta favorita, hasta el libro que me acompaña, desde ese cepillo de pelo, o el collar que nunca usé.
 
Y desde pequeña he tenido una frase en la cabeza... que me rondaba sin terminarla de comprender del todo, hasta hoy...
"Déjalo todo y sígueme"...
 
Ahora me doy cuenta de la magnificencia de esa frase, que no son sólo palabras, si no, una clave de liberación.
Hasta qué punto estamos dispuestos a dejar todo...?
Hasta dónde he dejado que las circunstancias me dijeran cuándo y cómo?
 
Si bien es cierto que me he caracterizado por ser rebelde ante lo que me imponían, no fui conciente de que mi rebeldía acaba en el momento en que me autoanalizaba.
Me encerraba en mi mundo, en mis libros, en mis telas, en mis letras, y allí me sentía protegida.
Pero resulta que... "todo"... es todo.
Incluso tú mismo.
 
Y de ahí mi interrogante.
Cómo puede ser que uno se haya convertido en carcelero de sí mismo?
Creo que la respuesta la tiene el corazón.
 
Ese individualismo tenaz,
de que sólo uno mismo se entiende,
se ha expandido tanto en la idiosincracia humana
que somos nuestros mejores amigos,
en una soledad atroz.
 
Y no será, que de tanto desamor,
nos queda un vacío enorme
que debemos llenar con pequeñas o grandes cosas?
 
Y no será que ese individualismo,
es simplemente esa necesidad de que alguien me llene, y como no hay nadie me lleno yo mismo de mí?
 
Porque estar lleno de uno, es seguir siendo individualista!
Aunque muchos manifiesten cómo una vía de iluminación la frase de "conócete a tí mismo",
yo lo veo francamente aburrido.
Porque conocerse a uno mismo, sólo uno mismo... se acaba pronto la diversión.
 
Pero conocerse a uno mismo, en diferentes aspectos de relación con otros,
es una aventura!
 
Y si ya... la suerte está de nuestro lado...
y te conoces en el corazón del otro...
TE DESCONOCES!
 
Te sorprendes, te renuevas, te haces misterio, te haces un cuento por narrar.
 
Por eso cuando llega el Amor,
todo sobra.
 
Desde aquél papelito, desde aquella camiseta, desde aquél libro, desde aquél perfume.
Desde las costumbres, desde los gustos, desde las preferencias, desde tus referencias.
 
Tal vez el Cristo se refería a eso,
en el Amor todo sobra,
sólo
síguelo
y
tendrás
TODO.