Pretendo aportar pensamientos en voz alta, que sirvan de reflexión, de meditación, o al menos... de recuerdo.
viernes, 24 de agosto de 2018
TU MIEDO
Si supieras que entiendo tu miedo,
no porque yo lo haya vivido,
si no, porque todos,
un poco más cerca o un poco más lejos
tenemos miedos.
Y si me conecto con mi sentir,
puedo sentirte.
En este entramado de vida, todos somos uno.
Por eso, cuando quiero llegar a ti,
me fundo en mi.
Y desde mí, es el único lugar donde puedo ir hacia ti.
Porque si pierdo mi eje, mi centro, mi lugar de poder,
no puedo ayudarte a que te alivies,
no puedo acompañarte en tu proceso de reparación.
Y es muy sencillo contactar con alguien desde ese lugar de cercanía,
de afinidad, de igual vibración.
Pero si queremos entrar en una vía de servicio, entonces no podemos limitar nuestra presencia a nuestro agrado.
Debemos tener la libertad de acceder a cualquier corazón que así lo requiera.
Y para ello, debemos estar muy unidos a nuestra esencia, a lo que somos en lo más puro.
Y diluir, lo más posible, nuestro ego, nuestras recelos y nuestras traiciones.
Para que no sea éste el camino que contacte contigo, si no, que pueda estar desde mi corazón, y no desde mi deseo.
Porque la libertad la obtengo cuando no pretendo...
porque me esclavizo en el mismo instante en que pienso qué me gustaría que pasase.
Pero si te dejo ser,
pero si me dejo ser,
puedo llegar a ti sin cargas, ni sugestiones, ni condicionamientos.
Y sobretodo... puedo sentir
que tu miedo...
es el mío.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario